Ante la proximidad de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, 8 de diciembre, desde este blog queremos hacer una breve redacción donde hemos expuesto y recordado, la importancia de esta festividad, puesto que es la Patrona de nuestro país, así como lo es también de diversos cuerpos militares, como la Infantería española, el Cuerpo eclesiástico del Ejército y el Estado Mayor, el Cuerpo Jurídico, y la Farmacia militar. Una tradición que va unida a la larga devoción que a la Purísima se ha tenido a lo largo de toda la historia de la Iglesia y de España.
Además, nos gustaría recordar que originariamente, el Día de la Madre en España se celebraba en esta Solemnidad, el 8 de diciembre. Sin embargo, con el cambio en Estados Unidos se comenzó a plantear la separación de la celebración de la Inmaculada Concepción y la de la maternidad, y en 1965 se traslada el Día de la Madre al primer domingo de Mayo. La elección de este mes se debe a que el quinto mes del año es el mes de Virgen María, la mayor representante de la maternidad del mundo cristiano.
María Inmaculada fue proclamada patrona de España el 25 de Diciembre de 1760, por parte del Papa Clemente XIII mediante la Bula Pontifica “Quantum Ornamenti”. La solicitud partió del Rey Carlos III, apoyada en el sentir mayoritario del pueblo español. El dogma de la Inmaculada Concepción de María, creído ya por los españoles y hasta defendido por muchos con voto de sangre, es proclamado en 1854 por el Beato Papa Pío IX. Su día queda establecido el 8 de Diciembre.
El 8 de Diciembre de 1857 el mismo Papa hizo construir en la Plaza de España de Roma el monumento a la Inmaculada que sigue enalteciendo a la ciudad eterna. Al bendecir la imagen, declaró al embajador español: “Fue España la nación que trabajó más que ninguna otra para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María”.
También la Inmaculada es la patrona del arma de Infantería del Ejército Español. La protección de María fue sentida de forma especial el 8 de Diciembre de 1585 en la batalla de Bombel (actual Holanda) en lo que se conoce históricamente como el milagro de Empel, cuando las aguas que rodeaban a la guarnición española cercada por el enemigo se helaron por una sorprendente acción del viento, y ello posibilitó a la tropa española salir del cerco y evitar la derrota. Antes, el enemigo había propuesto una rendición que los españoles rechazaron a la vez que encontraron una imagen de María Santísima bajo tierra que les dio ánimo para seguir luchando.
El patronazgo oficial sobre la Infantería se proclamó en 1892 por parte de a Reina Regente representada por el Ministro de la guerra. La II República, en su política contraria a la libertad religiosa, suprimió el patronazgo y estableció el día del Ejército en fecha de 7 de Octubre por el aniversario de la batalla de Lepanto. Paradójicamente esta conmemoración es contraria hoy día a la “alianza de civilizaciones” que defienden los mismos que se sienten herederos de la II República. Después de la guerra civil española Franco ordenó restablecer el patronazgo y en 1961 fue confirmado canónicamente no sólo sobre la Infantería sino sobre otros cuerpos militares.
Conviene recordar que la Virgen María, en su advocación del PILAR, no es la patrona de España sino de la Hispanidad. España, unida por la fe y cultura a toda Hispanoamérica, confiesa una profunda devoción a la Virgen del Pilar, pero la patrona de la nación es la Inmaculada Concepción de María.
