13 de enero de 2022

 MES DE ENERO EN HONOR DEL

SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS


El 1º de enero la Iglesia concentra su atención en el misterio de la divina maternidad de Nuestra Señora (que tiene su festividad propia el 11 de octubre, aniversario del concilio ecuménico de Éfeso de 431, en el que fue proclamado contra Nestorio) y en la circuncisión del Niño nacido en Belén, al que, se impuso en este rito el Santísimo Nombre de Jesús, el que el arcángel Gabriel había indicado a María en la anunciación y a san José en sueños, el “Nombre que está sobre todo Nombre”, ante el cual “toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en el abismo”, como dice san Pablo (Fil II, 9-10). Jesús (del hebreo Jehoshua) significa “el que salva”; es más: no hay otro nombre por el cual nos venga la salvación, según proclamó san Pedro en su primera predicación el día de Pentecostés (Act IV, 12). De ahí que “si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvado” (Rom X, 9-10).

No nos salvamos, pues, ni por Brahma, ni por Buda, ni por, Amaterasu, ni por Alá, ni por Mahoma, ni por Lutero, ni por Calvino, ni por el ángel Moroni, ni por ninguna otra deidad factura de hombres o fundador de religión humana. Nos salvamos por Jesús, la segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Verbo encarnado por obra del Espíritu Santo en el seno purísimo de la Madre siempre Virgen, el Cristo, el ungido del Padre como Sumo Sacerdote, Rey Eterno y Profeta por antonomasia. Y los que se salvan en las distintas religiones, todos los hombres de buena voluntad, que buscan sinceramente a Dios en sus corazones y viven según la ley natural, deben también su salvación a Jesús, aunque no lo conozcan: se salvan en sus religiones, pero no en virtud de sus religiones (que son falsas), sino gracias a la misericordia de Dios, que se ha derramado por Jesús y en su bendito Nombre, causa de nuestra salud eterna.


La Iglesia instituyó una festividad en honor al Santísimo Nombre de Jesús, fijándola en la domínica entre la Circuncisión y Epifanía o, si esta domínica no tuviera lugar, el 3 de enero celebrando ese nombre que es miel para los labios y alegría para el corazón, que hacía las delicias de un san Bernardino de Sena (1380-1444), el cual se constituyó en su gran apóstol y a quien se debe la introducción de la festividad en la orden seráfica, a la que pertenecía y que contribuyó a difundirla hasta que el papa Inocencio XIII la extendió a toda la Iglesia en 1721. También la Compañía de Jesús ha sido una gran propagandista del Nombre que la preside, cuyo monograma es célebre. Todo el mes de enero está dedicado especialmente al Santísimo Nombre de Jesús. Santifiquémoslo cotidianamente recitando las hermosas letanías que le están dedicadas, tal como figuran en el Rituale Romanum.


LETANÍAS DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Jesús, óyenos.

Jesús, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Santísima Trinidad que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Jesús, hijo de Dios vivo, ten misericordia de nosotros.

Jesús, esplendor del Padre, ten misericordia de nosotros.

Jesús, pureza de la luz eterna, ten misericordia de nosotros.

Jesús, rey de la gloria, ten misericordia de nosotros.

Jesús, sol de justicia, ten misericordia de nosotros.

Jesús, hijo de la Virgen María, ten misericordia de nosotros.

Jesús, amable, ten misericordia de nosotros.

Jesús, admirable, ten misericordia de nosotros.

Jesús, Dios fuerte, ten misericordia de nosotros.

Jesús, padre del siglo futuro, ten misericordia de nosotros.

Jesús, mensajero del plan divino, ten misericordia de nosotros.

Jesús, todopoderoso, ten misericordia de nosotros.

Jesús, pacientísimo, ten misericordia de nosotros.

Jesús, obedientísimo, ten misericordia de nosotros.

Jesús, manso y humilde de corazón, ten misericordia de nosotros.

Jesús, amante de la castidad, ten misericordia de nosotros.

Jesús, amador nuestro, ten misericordia de nosotros.

Jesús, Dios de paz, ten misericordia de nosotros.

Jesús, autor de la vida, ten misericordia de nosotros.

Jesús, modelo de las virtudes, ten misericordia de nosotros.

Jesús, celoso de la salvación de las almas, ten misericordia de nosotros.

Jesús, nuestro Dios, ten misericordia de nosotros.

Jesús, nuestro refugio, ten misericordia de nosotros.

Jesús, padre de los pobres, ten misericordia de nosotros.

Jesús, tesoro de los fieles, ten misericordia de nosotros.

Jesús, pastor bueno, ten misericordia de nosotros.

Jesús, verdadera luz, ten misericordia de nosotros.

Jesús, sabiduría eterna, ten misericordia de nosotros.

Jesús, bondad infinita, ten misericordia de nosotros.

Jesús, camino y vida nuestra, ten misericordia de nosotros.

Jesús, alegría de los ángeles, ten misericordia de nosotros.

Jesús, rey de los patriarcas, ten misericordia de nosotros.

Jesús, maestro de los apóstoles, ten misericordia de nosotros.

Jesús, doctor de los evangelistas, ten misericordia de nosotros.

Jesús, fortaleza de los mártires, ten misericordia de nosotros.

Jesús, luz de los confesores, ten misericordia de nosotros.

Jesús, pureza de las vírgenes, ten misericordia de nosotros.

Jesús, corona de todos los santos, ten misericordia de nosotros.

Sednos propicio, perdónanos Jesús.
Sednos propicio, escúchanos, Jesús.

De todo mal, líbranos, Jesús.

De todo pecado, líbranos, Jesús.

De tu ira, líbranos, Jesús.

De las asechanzas del demonio, líbranos, Jesús.

Del espíritu impuro, líbranos, Jesús.

De la muerte eterna, líbranos, Jesús.

Del menosprecio de tus inspiraciones, líbranos, Jesús.

Por el misterio de tu santa encarnación, líbranos, Jesús.

Por tu natividad, líbranos, Jesús.

Por tu infancia, líbranos, Jesús.

Por tu vida divina, líbranos, Jesús.

Por tus trabajos, líbranos, Jesús.

Por tu agonía y pasión, líbranos, Jesús.

Por tu cruz y desamparo, líbranos, Jesús.

Por tus sufrimientos, líbranos, Jesús.

Por tu muerte y sepultura, líbranos, Jesús.

Por tu resurrección, líbranos, Jesús.

Por tu ascensión, líbranos, Jesús.

Por tu institución de la santísima Eucaristía, líbranos, Jesús.

Por tus gozos, líbranos, Jesús.

Por tu gloria, líbranos, Jesús.
Cordero de Dios, que quitas los peca dos del mundo, perdónanos Jesús.

Cordero de Dios, que quitas los peca dos del mundo, escúchanos Jesús.

Cordero de Dios, que quitas los peca dos del mundo, ten misericordia Jesús.


Jesús, óyenos.
Jesús, escúchanos.

Oración

Señor nuestro Jesucristo, que has dicho: Pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá. Te rogamos nos concedas el fuego de tu amor divino, para que Te amemos de palabra, de obra y de todo corazón y nunca cesemos de bendecir tu santo nombre.

Haz, oh Señor, que tengamos igualmente santo temor y amor a tu Santo Nombre, pues nunca privas de tu providencia a los que constituyes firmemente en tu dilección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. 
R. Amén.













12 de enero de 2022

 

JUEVES EUCARISTICOS

Mañana JUEVES comenzamos el año con la adoración del SANTISIMO SACRAMENTO DEL ALTAR.

A las 18:00 h en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Merced. Adoración, silencio, cantos y oraciones.

A las 19:00 h SANTA MISA por las vocaciones al sacerdocio y vida religiosa, y por los sacerdotes y consagrados difuntos.


Muchas veces escuchamos que los jueves son eucarísticos. Es normal encontrarse con parroquias que aconsejan con insistencia ir los jueves a rezar al Señor en la Eucaristía. ¿Cuál es la razón? 

Las dos razones por la que los jueves son eucarísticos:

Jueves Santo

Esta es la razón principal por la que el jueves es considerado eucarístico. Recordemos que en la Semana Santa se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Fue el Jueves Santo el día en que se se celebró la Última Cena y en ella se instauró la Eucaristía.

La Iglesia conmemora la Pasión todas las semanas y por eso se celebra Misa cada domingo, en memoria de la resurrección de Cristo.

Sagrado Corazón de Jesús

Un hecho ocurrido en 1673 con Santa Margarita María de Alacoque, coronó los jueves como días especialmente eucarísticos.

Fue a ella a quien se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús durante dos años. La primera vez que se le apareció, estaba rezando en el Santísimo.

Cristo se le aparecía cada primer viernes de mes. En una ocasión indicó que todas las noches del jueves al viernes, la santa debía acompañarlo en el Huerto de los Olivos para rezar la misma plegaria que Él hizo al Padre la noche antes de morir.

Así, cada jueves se hizo común tener la “Hora Santa” para acompañar a Cristo en oración antes del Viernes de la Pasión.

Y tú, ¿conocías estas dos razones? Busca la parroquia más cercana cada jueves y ten tu “Hora Santa”. Acompaña a Cristo en oración y fortalece tu relación con Él. Los Jueves Eucarísticos son muy especiales para la vida espiritual.

¡Bendito sea el Santísimo Sacramento del altar!


Oración

“Te doy gracias, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque, aunque soy un siervo pecador y sin mérito alguno, has querido alimentarme misericordiosamente con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Que esta sagrada comunión no vaya a ser para mí ocasión de castigo, sino causa de perdón y salvación.

Que sea para mí armadura de fe, escudo de buena voluntad; que me libre de todos mis vicios y me ayude a superar mis pasiones desordenadas; que aumente mi caridad y mi paciencia, mi obediencia y mi humildad y mi capacidad para hacer el bien.

Que sea defensa inexpugnable contra todos mis enemigos, visibles e invisibles, y guía de todos mis impulsos y deseos.

Que me una más íntimamente a ti, el único y verdadero Dios, y me conduzca con seguridad al banquete del cielo, donde tú, con tu Hijo y el Espíritu Santo, eres luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable y felicidad perfecta.

Por Cristo, nuestro Señor. Amén”.  

Santo Tomás de Aquino (1225-1274)



Oración para una visita a Jesús Sacramentado

¡Oh Jesús de mi alma, encanto único de mi corazón!, heme aquí postrado a tus plantas, arrepentido y confuso, como llegó el hijo pródigo a la casa de su padre. Cansado de todo, sólo a Ti quiero, sólo a Ti busco, sólo en Ti hallo mi bien. Tú, que fuiste en busca de la Samaritana; Tú, que me llamaste cuando huía de Ti, no me arrojarás de tu presencia ahora que te busco.

Señor, estoy triste, bien lo sabes, y nada me alegra; el mundo me parece un desierto. Me hallo en oscuridad, turbado y lleno de temor e inquietudes...; te busco y no te encuentro, te llamo y no respondes, te adoro, clamo a Ti y se acrecienta mi dolor. ¿Dónde estás, Señor, dónde, pues no gusto las dulzuras de tu presencia, de tu amor?

Pero no me cansaré, ni el desaliento cambiará el afecto que me impulsa hacia Ti. ¡Oh buen Jesús! Ahora que te busco y no te encuentro recordaré el tiempo en que Tú me llamabas y yo huía... Y firme y sereno, a despecho de las tentaciones y del pesar, te amaré y esperaré en Ti.

Jesús bueno, dulce y regalado padre y amigo incomparable, cuando el dolor ofusque mi corazón, cuando los hombres me abandonen, cuando el tedio me persiga y la desesperación clave su garra en mí, al pie del Sagrario, cárcel donde el amor te tiene prisionero, aquí y sólo aquí buscaré fuerza para luchar y vencer.

No temas que te abandone, cuando más me huyas, más te llamaré y verteré tantas lágrimas que, al fin, vendrás... Sí..., vendrás, y al posarte, disfrutaré en la tierra las delicias del cielo.
Dame tu ayuda para cumplir lo que te ofrezco; sin Ti nada soy, nada puedo, nada valgo... Fortaléceme, y desafiaré las tempestades.

Jesús, mío, dame humildad, paciencia y gratitud, amor..., amor, porque si te amo de veras, todas las virtudes vendrán en pos del amor.

Te ruego por los que amo... Tú los conoces, Tú sabes las necesidades que tienen; socórrelos con generosidad. Acuérdate de los pobres, de los tristes, de los huérfanos, consuela a los que padecen, fortalece a los débiles, conmueve a los pecadores para que no te ofendan y lloren sus extravíos.

Ampara a todos tus hijos, Señor, más tierno que una madre.

Y a mí, que te acompaño cuando te abandonan otros, porque he oído la voz de la gracia; a mí, que no te amo por el cielo, ni por el infierno te temo; a mí, que sólo busco tu gloria y estoy recompensado con la dicha de amarte, auméntame este amor y dadme fortaleza para luchar y obtener el apetecido triunfo.

Adiós, Jesús de mi alma salgo de tu presencia, pero te dejo mi corazón; en medio del bullicio del mundo estaré pensando en Ti, y a cada respiración, entiende. oh Jesús, que deseo ser tuyo.

Amén.


Oración por los sacerdotes

Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus Sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.
Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.
Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por tu Madre Santa María:
Ella que estuvo presente en tu vida
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes. 
Amen












11 de enero de 2022

 

San Antonio Abadpatrón de los animales.


Nació el 251 d.C. y durante su vida se dedicó a la meditación, el silencio y la oración tras donar todos sus bienes materiales a los más necesitados cuando quedó huérfano a muy temprana edad. Tras quedarse con lo justo para poder sobrevivir decidió emprender un viaje sin billete de vuelta: el de una vida solitaria, asceta y eremítica para alcanzar una relación con Dios. Un estilo de vida que le trajo multitud de discípulos.

Sin embargo, San Antonio Abad es también comúnmente conocido por ser el patrón de los animales. No es extraño que durante la semana de la celebración del santo se lleven, en multitud de localidades españolas, a cabo bendiciones de las mascotas de los vecinos.

En nuestra parroquia lo celebraremos la víspera de su fiesta, DOMINGO 16 DE ENERO A LAS 18:00 H EN LA PLAZA DE LA PUERTA DE LA IGLESIA DE NTRA. SRA. DE LA MERCED, ya que 17 es laboral.


Antonio, Santo

Memoria Litúrgica, 17 de enero


Abad

Martirologio Romano: Memoria de san Antonio, abad, que, habiendo perdido a sus padres, distribuyó todos sus bienes entre los pobres siguiendo la indicación evangélica y se retiró a la soledad de la Tebaida, en Egipto, donde llevó una vida ascética. Trabajó para reforzar la acción de la Iglesia, sostuvo a los confesores de la fe durante la persecución del emperador Diocleciano y apoyó a san Atanasio contra los arrianos, y reunió a tantos discípulos que mereció ser considerado padre de los monjes (356).

Etimológicamente: Antonio = florido, inestimable”. Viene de la lengua griega.

Breve Biografía


Antonio nació en el pueblo de Comas, cerca de Heraclea, en el Alto Egipto. Se cuenta que alrededor de los veinte años de edad vendió todas sus posesiones, entregó el dinero a los pobres y se retiró a vivir en una comunidad local haciendo ascética, durmiendo en un sepulcro vacío. Luego pasó muchos años ayudando a otros ermitaños a dirigir su vida espiritual en el desierto, más tarde se fue internando mucho más en el desierto, para vivir en absoluta soledad.
De acuerdo a los relatos de san Atanasio y de san Jerónimo, popularizados en el libro de vidas de santos La leyenda dorada que compiló el dominico genovés Santiago de la Vorágine en el siglo XIII, Antonio fue reiteradamente tentado por el demonio en el desierto. La tentación de san Antonio se volvió un tema favorito de la iconografía cristiana, representado por numerosos pintores de fuste.


Su fama de hombre santo y austero atrajo a numerosos discípulos, a los que organizó en un grupo de ermitaños junto a Pispir y otro en Arsínoe. Por ello, se le considera el fundador de la tradición monacal cristiana. Sin embargo, y pese al atractivo que su carisma ejercía, nunca optó por la vida en comunidad y se retiró al monte Colzim, cerca del Mar Rojo como ermitaño. Abandonó su retiro en 311 para visitar Alejandría y predicar contra el arrianismo.

Jerónimo de Estridón, en su vida de Pablo el Simple, un famoso decano de los anacoretas de Tebaida, cuenta que Antonio fue a visitarlo en su edad madura y lo dirigió en la vida monástica; el cuervo que, según la leyenda, alimentaba diariamente a Pablo entregándole una hogaza de pan, dio la bienvenida a Antonio suministrando dos hogazas. A la muerte de Pablo, Antonio lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales; de ahí su patronato sobre los sepultureros y los animales.

Se cuenta también que en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos (que estaban ciegos), en actitud de súplica. Antonio curó la ceguera de los animales y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara. Pero con el tiempo y por la idea de que el cerdo era un animal impuro se hizo costumbre de representarlo dominando la impureza y por esto le colocaban un cerdo domado a los pies, porque era vencedor de la impureza. Además, en la Edad Media para mantener los hospitales soltaban los animales y para que la gente no se los apropiara los pusieron bajo el patrocinio del famoso San Antonio, por lo que corría su fama. En la teología el colocar los animales junto a la figura de un cristiano era decir que esa persona había entrado en la vida bienaventurada, esto es, en el cielo, puesto que dominaba la creación.

Reliquias y orden monástica

Se afirma que Antonio vivió hasta los 105 años, y que dio orden de que sus restos reposasen a su muerte en una tumba anónima. Sin embargo, alrededor de 561 sus reliquias fueron llevadas a Alejandría, donde fueron veneradas hasta alrededor del siglo XII, cuando fueron trasladadas a Constantinopla. La Orden de los Caballeros del Hospital de San Antonio, conocidos como Hospitalarios, fundada por esas fechas, se puso bajo su advocación. La iconografía lo refleja, representando con frecuencia a Antonio con el hábito negro de los Hospitalarios y la tau o la cruz egipcia que vino a ser el emblema como era conocido.

Tras la caída de Constantinopla, las reliquias de Antonio fueron llevadas a la provincia francesa del Delfinado, a una abadía que años después se hizo célebre bajo el nombre de Saint-Antoine-en-Viennois. La devoción por este santo llegó también a tierras valencianas, difundida por el obispo de Tortosa a principios del siglo XIV.

La orden de los antonianos se ha especializado desde el principio en la atención y cuidado de enfermos con dolencias contagiosas: peste, lepra, sarna, venéreas y sobre todo el ergotismo, llamado también fuego de San Antón o fuego sacro o culebrilla. Se establecieron en varios puntos del Camino de Santiago, a las afueras de las ciudades, donde atendían a los peregrinos afectados.

El hábito de la orden es una túnica de sayal con capuchón y llevan siempre una cruz en forma de tau, como la de los templarios. Durante la Edad Media además tenían la costumbre de dejar sus cerdos sueltos por las calles para que la gente les alimentara. Su carne se destinaba a los hospitales o se vendía para recaudar dinero para la atención de los enfermos.

¿Por qué San Antonio Abad es el patrón de los animales?

Se cuenta que San Antón encontró su sabiduría en la observación de la naturaleza y los animales y a su muerte, muchos ganaderos lo tomaron como protector y patrón de sus animales.

Cuenta la leyenda que, en cierta ocasión, se acercó a una jabalina y curó a sus jabatos, que padecían ceguera. La jabalina, agradecida, se quedó junto a San Antón para protegerlo de los animales salvajes. Este es el motivo por el que se le representa con el hábito de monje, una cruz en forma de tau y un cerdo a sus pies.

Se cree que San Antón vivió hasta los 105 años, gracias a una frugal alimentación y por compartir su vida con animales de compañía.

Festividad de San Antón en el mundo

La tradición de bendecir a los animales se remonta a principios del siglo XI, cuando se estableció como festividad en Francia. Luego, se fue extendiendo hasta nuestros días por todo el continente europeo y parte de Latinoamérica.

Está claro que hoy en día San Antonio Abad es uno de los patronos más queridos entre los amantes de los animales, incluso por gente aconfesional o de diferentes credos.



Mira estos videos:


San Antonio, Abad    NIÑOS


San Antonio Abad


9 Datos Curiosos sobre San Antonio Abad, Patrón de los Animales


Vida De San Antonio Abad completa



6 de enero de 2022

 

Las devociones de la iglesia para cada mes del año


Qué hermosa es la tradicional devoción católica de dedicar y recordar de manera especial los diferentes meses del año a una determinada devoción.


En la época de la antigua civilización romana, podía suceder que, en situaciones de extrema gravedad, un comandante decidiera sacrificar su vida para garantizar la victoria de su propio despliegue y la salvación de sus hombres. Para hacerlo, pronunciaba un voto a los dioses del infierno, con el cual se comprometía a ofrecerles a sí mismo y el ejército enemigo. Este acto tenía el nombre de devoción, del latín deuouere, “hacer un voto”.

Por lo tanto, la devoción se puede resumir en un acto de amor y confianza pronunciado por el hombre hacia Dios.

En el ámbito cristiano, no es necesariamente un sacrificio extremo, con el que los fieles ofrecen su propia vida, sino una práctica religiosa dirigida a Dios, a Nuestra Señora, a un Santo, hecha de amor espiritual y oración ferviente.

En efecto, la devoción se convierte en una forma de oración, adicional y opcional, con respecto a la Liturgia oficial y la de las Horas, pero que se ha extendido a través del tiempo en diversas formas, dando lugar a celebraciones y momentos de oración que ahora han entrado en la vida de cada cristiano. Pensemos en la recitación del Rosario, el Vía Crucis, el Ángelus, pero también las procesiones, los caminos de oración y la meditación espiritual, como los Sacri Monti, caminos devocionales a través de escenarios sagrados que ofrecían a los peregrinos del siglo X una alternativa menos costosa y más factible a la peregrinación a Tierra Santa.
Rosario Jesù

Las prácticas devocionales son una forma en que la Iglesia celebra todos los días del año con solemnidad y fervor, poniendo su atención y su amor a un santo, o a otro, o a una característica particular de María o Jesús. Aunque en algunos casos las prácticas devocionales han asumido a lo largo del tiempo una dimensión folclórica, sería profundamente erróneo limitar la importancia de este fenómeno solo a festividades pintorescas y procesiones populares. De hecho, las fiestas populares dedicadas a los Santos, Jesús y la Virgen, así como los días festivos, como Navidad y Pascua, se arriesgan a hacernos olvidar el verdadero espíritu devocional y ascético en el que nacieron, abrumado por el consumismo y una cultura de las apariencias que empobrece estas ocasiones de su solemnidad. Se trata, en cambio, de celebraciones estrechamente vinculados a la historia y la evolución social de las comunidades en que se desarrollan, nacidas para enriquecer la vida espiritual de los que las celebran, para hacer que todos los días, todos los meses, sean especiales y agradables a Dios.

Veamos algunas, divididas por meses.


Enero

El mes de enero está dedicado al Niño Jesús y, en particular, al Santísimo Nombre de Jesús. Ocho días después de Navidad se honra la devoción del Santísimo Nombre de Jesús, para celebrar el día en que San José lo circuncidió y le dio el nombre. Este culto devocional se ha celebrado desde los orígenes de la Iglesia. De hecho, parece que ya los santos Pedro y Pablo contribuyeron a su difusión, y más tarde, en la época medieval, San Francisco de Asís fue un propugnador. San Bernardino y sus cofrades lo convirtieron en una fiesta litúrgica. La devoción del Santísimo Nombre de Jesús se centra en el poder del nombre de Jesús, defensa y ornamentación para los fieles, protección contra el mal y valioso talismán contra demonios, enfermedades y debilidades. Jesús habría revelado a Sor Saint-Pierre, carmelita de Tours, Apóstol de la Reparación, la devoción al Santo Nombre de Jesús de Jesús, para ser recitado en esta ocasión para ofrecer su amor incondicional a Jesús:

Que el santísimo, sacratísimo, adorable, incomprehensible e inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado en el Cielo, en la Tierra y bajo la Tierra, por todas las criaturas de Dios y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén


Febrero

El mes de febrero está dedicado al Espíritu Santo, la tercera persona de la Santísima Trinidad. El Espíritu Santo es Dios y, al mismo tiempo, el don de amor que Dios le da a sus devotos hijos. Desciende sobre los creyentes como una llama ardiente y hace sus palabras aladas, para que puedan alcanzar al Padre. Febrero dedica sus devociones también a la Sagrada Familia, la familia por excelencia, la familia compuesta por Jesús, José y María. Las oraciones y letanías están dedicadas a este ejemplo perfecto de Amor y Fe, al que todos deberían aspirar para vivir en serenidad y plenitud. Las devociones a la Sagrada Familia expresan la voluntad de hacer lo que agrada a Jesús, María y José y evitar lo que puede desagradarles.

Marzo

El mes de marzo está dedicado a la devoción a San José, que se celebra el 19 de marzo. San José es el ejemplo de un padre bueno y amoroso por excelencia, de un esposo fiel y afectuoso, pero también de un humilde servidor de la voluntad divina, ya que aceptó su papel como esposo de María y padre putativo de Jesús sin cuestionar el diseño de Dios. San José es muy honrado por la Iglesia Católica y disfruta de un papel de gran importancia en muchas oraciones del Rito romano.

También es el protagonista de muchas prácticas devocionales, como la “práctica de los Siete dolores y gozos de San José”, así como muchas Letanías, como el Cíngulo o Cordón de San José, la Coronilla de San José, el Escapulario de San José, el Sagrado Manto, la Novena Perpetua, la Corona Perpetua, la Adoración Perpetua. Nos dirigimos a él para pedir gracias e intercesiones.


Abril

Las devociones de abril se dirigen a la Eucaristía, el Divino Espíritu Santo y la Divina Misericordia. La Eucaristía simboliza el sacrificio de Jesús, que se renueva en cada misa, y Su ser descendido sobre aquellos a quienes amaba para protegerlos y guiarlos después de su muerte. La Eucaristía contiene en sí todo el amor de Jesús, en todas sus formas: crucificado, unitivo, adorador, contemplativo, rezando, embriagador. Al reservar tiempo y atención a esta devoción, se logran muchas gracias y un sentido de cercanía al amor inestimable de Dios. Jesús dictó a Santa María Faustina Kowalska la Coronilla de la Divina Misericordia en 1935, prometiendo que quien habría recitado esta oración, habría estado seguro de morir en paz y gracia, y habrían muerto con serenidad también aquellos que, a punto de morir, la habrían escuchado de sus labios. Esta devoción garantiza el perdón incluso a los pecadores más endurecidos y reincidentes, mostrando la inmensidad de la misericordia de Jesús.


Mayo

Mes de la Santísima Virgen María. La devoción de mayo en su forma actual se originó en Roma, donde el padre Latomia del Colegio Romano de la Compañía de Jesús, para contrarrestar la infidelidad y la inmoralidad entre los estudiantes, hizo un voto a finales del siglo XVIII de dedicar el mes de mayo a María.

Desde Roma, la práctica se extendió a los otros colegios jesuitas y de allí a casi todas las iglesias católicas de rito latino (Albers, “Bluethenkranze”, IV, 531 ss.). Esta práctica es el ejemplo más antiguo de devoción que se extiende a lo largo de todo un mes. Indulgencias, trescientos días cada día, asistiendo a una función pública o realizando la devoción en privado, indulgencia plenaria en cualquier día del mes o en uno de los primeros ocho días de junio en las condiciones habituales (Pío VII, 21 de marzo, 1815, por diez años; 18 de junio de 1822 in perpetuum).


Junio

La gran promesa hecha por Jesús a Santa Margarita María Alacoque en 1620 dio el comienzo a la devoción del Sagrado Corazón de Jesús, que ve a junio como su mes de referencia. Jesús le habría dicho a la Santa:

Mi Divino Corazón está tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti que, no pudiendo contener en él las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti y se manifieste a ellos, para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo, los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdición.

Por lo tanto, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús está dirigida al misericordioso Jesús, que se extiende a los hombres, listos para perdonar sus pecados, sus debilidades. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús protege del mal y purifica el corazón de cada pecador. Letanías y oraciones celebran esta devoción, además de observar las tres reglas impuestas por Jesús sobre el Santo con la gran promesa:

  1. Acercarse a la Comunión en la gracia de Dios: Si uno está en pecado mortal, la confesión es necesaria.
  2. La devoción debe continuarse durante nueve meses consecutivos. Para aquellos que omiten una sola comunión, deben comenzar de nuevo.
  3. La práctica piadosa se puede iniciar el primer viernes de cualquier mes.

El Sagrado Corazón de Jesús garantiza que ninguno de los que han hecho bien los Nueve Primeros Viernes morirá en pecado mortal.



Julio

Mes dedicado a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, la verdadera salvación del mundo, símbolo del sacrificio hecho por Jesús para limpiar a la humanidad de todos los pecados. El primer domingo del mes está consagrado a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, que debe honrarse mostrando arrepentimiento, templanza, moderación en las pasiones, para demostrar ser digno del sacrificio de Jesús y del inmenso poder salvador de su Sangre. Esta festividad, de alguna manera, la coronación del mes del Sagrado Corazón recién terminado (junio), fue establecida por el Papa Pío IX.



Agosto

El mes de agosto está dedicado a Dios Padre, a quien no se dedica una fiesta durante el año litúrgico.

Fue a través de la madre Eugenia Elisabetta Ravasio (1907-1990) que el Padre solicitó el establecimiento de una fiesta en su honor. En este mes deberíamos dirigirnos a Dios Padre renovando la voluntad de confiarse por completo a Él, consagrándose a Su voluntad e invocando la Gracia para uno mismo y para los que se aman.


Septiembre

Septiembre es el mes dedicado a los ángeles, mensajeros entre Dios y los hombres, guardianes y guías en cada paso, en cada día. Nos dirigimos a ellos para invocar protección y ayuda, para que nos cuiden y nos den la fuerza para creer y amar a Dios con toda la fuerza de la que somos capaces.


Octubre

El mes de octubre está dedicado al Santo Rosario. La recitación del Rosario siempre ha estado relacionada con la promesa de obtener una indulgencia, plenaria o parcial. 
Recitar el Rosario nos permite obtener gracias y consuelos gracias a la intercesión de la Virgen María. El mismo nombre del rosario proviene de “corona de rosas”. La rosa es la flor simbólica de María. De hecho, en la Edad Media, las estatuas de María estaban decoradas con coronas de rosas como símbolo de amor y devoción. La corona del Rosario nació de estas coronas, usada para orar y meditar. Fueron los Cistercienses en el siglo XIII quienes contribuyeron a la devoción a la Virgen con las oraciones para ser recitadas usando el Rosario. En 1571, con motivo de la batalla de Lepanto, el Papa Pío V invitó a todos los cristianos a rezar con el Rosario para invocar la victoria de los cristianos contra los otomanos. De esta victoria, se originará la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias, más tarde la fiesta de la Virgen del Rosario (7 de octubre).

Otros devotos y beatos como Alano de la Roca, San Luis María de Montfort y el beato Bartolo Longo dieron vigor a la devoción, al igual que, más recientemente, las apariciones de María en Lourdes y Fátima.

El Santo Rosario es la oración más efectiva contra Satanás.


Noviembre

Noviembre es el mes dedicado a las Almas de los difuntos, a su memoria. La devoción se manifiesta mediante acciones de sufragio para los seres queridos fallecidos, pero también para los difuntos en general, y con una profunda meditación sobre la caducidad de la vida humana, sobre su fragilidad ante Dios. Las oraciones recitadas en el ámbito de esta devoción no sólo permiten el acceso a las indulgencias plenarias, sino también contribuyen a purificar las almas de los difuntos, a salvarlos del Purgatorio.


Diciembre

El mes de diciembre se centra naturalmente en la preparación de la Navidad, que celebra el nacimiento de Jesús, pero también la Inmaculada Concepción de María, nacida sin pecado, pura y única entre las mujeres. Las semanas de Adviento representan para los cristianos uno de los períodos de mayor meditación espiritual, en vista de la renovación del nacimiento del Salvador, y ofrece numerosas ocasiones para la oración en común con la familia y otros fieles.














22 de diciembre de 2021

 

MISA EN LA RESIDENCIA PARA 

MAYORES ILUNION 

VIRGEN DE LA ESPERANZA


El pasado martes día 21 de diciembre se volvió a celebrar la Santa Misa en la Residencia de Mayores de Calasparra. Después de casi dos años, de haber pasado un tiempo difícil, gracias a la Dirección y a las Auxiliares, el párroco de Calasparra D. José Manuel vivió un momento único al poder comprobar que cumpliendo todos los protocolos Covid, test de antígenos, etc, se pudo celebrar la Santa Misa.

Una vez al mes se celebra la Misa para los residentes, por motivos de la crisis sanitaria y por prudencia se dejo de celebrar, pero ya ha llegado el tiempo de volver a estar con los preferidos del Señor, los mayores.  

En esta eucaristía se manifestó el  cariño y la emoción de los residentes y la ayuda incondicional de las Auxiliares que facilitaron el desplazamiento y colocación de todos los participantes.

Muchas gracias por poder volver a vivir la fe aquellos que son unos campeones al cuidarse y cuidar de todos para superar esta pandemia y contar con la ayuda e intercesión de nuestra Madre de la Esperanza y su hijo Jesús Sacramentado.