Fiesta del Bautismo del Señor
Domingo 8 de enero
El próximo 8 de enero, domingo siguiente a la Epifanía, se celebra la Fiesta del Bautismo del Señor.
Jesús fue desde Galilea hasta Jordán y se presentó a Juan Bautista para ser bautizado por él. Juan se resistía, diciéndole: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!». Pero Jesús le respondió: «Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo». Y Juan se lo permitió. Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia Él. Y se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección». (Mt 3,13-17).
La gracia recibida en nuestro bautismo es un don gratuito que nos ha transformado de leño seco en rama verde, capaz de dar frutos; es el agua que transforma la tierra árida en tierra fecunda. Es un verdadero nacimiento a la vida sobrenatural, a la vida eterna. El resultado es cierta divinización del hombre y la capacidad de dar frutos sobrenaturales. El sacramento del bautismo nos ha convertido en templo del Espíritu Santo.
Demos gracias por haber recibido el don inmenso del Bautismo. Y con el don seamos conscientes de la llamada: vivamos como hijos de Dios en medio del mundo.
HORARIO DE MISAS
SABADO, 7 DE ENERO (Víspera):
- 19:00h en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Merced.
DOMINGO, 8 DE ENERO:
- 09:00h en la Iglesia de los Santos.
- 11:00h en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol.
- 13:00h en el Santuario de Ntra. Sra. de la Esperanza.
- 19:00h en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Merced.
En Navidad Jesús quiso
presentarse como «NIÑO»
y se vistió con pañales
de humildad, pobreza y frío.
Relumbró en la Epifanía
como «ESTRELLA» del camino
para «magos» que, en la vida,
buscan un nuevo destino.
y hoy, el Padre, desde el cielo,
lo presenta, en su Bautismo,
como «SIERVO Y DÓCIL HIJO”
bien amado y preferido.
Le asigna como misión:
liberar a los cautivos,
regalar luz a los ciegos,
dar la mano a los mendigos.
Con la fuerza del Espíritu
Jesús cumplió su objetivo
de pasar «haciendo el bien
curando a los oprimidos» …
Bautizados de pequeños,
¿seguimos su mismo estilo
o sólo fue el Sacramento
un «remojón» sin sentido?
Hoy queremos renovar,
Señor, nuestros compromisos
del Bautismo y decidirnos
a ser siempre tus «testigos».
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