Febrero
Es el mes de la Sagrada Familia porque después de las celebraciones de Navidad, la Iglesia la venera.
Fue en la Sagrada Familia que Jesús vivió toda su vida antes de comenzar su vida pública para la salvación de la humanidad.
Ahí, él aprendió las cosas santas, trabajó con manos humanas, obedeció a sus padres y se preparó para la gran misión.
Mirando la Sagrada Familia, la Iglesia desea que las parejas y los hijos aprendan a vivir según la voluntad de Dios.
“El mundo sería mucho mejor si la Navidad no fuera un día, si las madres fueran María y los padres fueran José”.
Aunque el inicio de la Cuaresma cambie de acuerdo con el calendario civil, una buena parte de febrero nos da espacio de tiempo entre las celebraciones de Navidad y una mayor atención a la vida pública y el ministerio de Jesús, que se lleva a cabo en la Cuaresma.
Oh Dios, Padre Celestial, fue parte de tu decreto eterno que tu Hijo unigénito, Jesucristo, el Salvador de la raza humana, formara una familia santa con María, su bendita madre y su padre adoptivo, San José. En Nazaret, la vida hogareña fue santificada y se dio un ejemplo perfecto a cada familia cristiana. Concede, te suplicamos, que podamos comprender plenamente e imitar fielmente las virtudes de la Sagrada Familia para que podamos unirnos con ellos un día en su gloria celestial. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
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